20-07 Actividad extraescolar de Música y Movimiento. La Música que nace de ellos: el concierto de fin de curso de Música y Movimiento emociona al público.
Hay conciertos que se escuchan y otros que se viven. El concierto de fin de curso del alumnado de seis y siete años de Música y Movimiento fue, sin duda, uno de estos últimos. Bajo el título “La Bruja Marfil”, un cuento creado por los propios niños y niñas junto a su profesora Saray Rojas, el alumnado construyó un espectáculo en el que la música fue la auténtica protagonista.
Ellos mismos dieron forma a cada escena: cantaron, tocaron instrumentos, bailaron, crearon acompañamientos, interpretaron y compartieron con el público una historia llena de imaginación y sensibilidad. No se trató únicamente de interpretar unas piezas musicales, sino de hacer música juntos. A lo largo del concierto quedó patente el enorme trabajo realizado durante el curso: la capacidad de escucharse, de respetar los silencios, de ayudarse mutuamente, de colaborar y de disfrutar del proceso creativo como un verdadero equipo.
El repertorio llevó al público por diferentes rincones del mundo, explorando músicas con distintas métricas, modos y sonoridades. Cada pieza encontraba su lugar dentro de la historia de La Bruja Marfil, dando vida a un viaje sonoro que unía tradición, creatividad y expresión artística. Más allá del resultado musical, el concierto fue una demostración de todo lo que la música puede aportar al desarrollo de los niños y niñas. Porque aprender música también es aprender a convivir, a comunicarse sin palabras, a confiar en los demás y a descubrir que, cuando cada uno aporta su voz, el resultado es mucho más grande que la suma de las partes.
Resulta difícil encontrar palabras para describir lo vivido. La emoción, la ilusión y la entrega de cada uno de los participantes hicieron de esta actuación un recuerdo imborrable para las familias y para todas las personas que tuvieron la suerte de compartir esa tarde con ellos. Una vez más, el alumnado de Música y Movimiento nos recordó que la música no es solo un arte: es un espacio de encuentro, de crecimiento y de humanidad.