Los pequeños pusieron en práctica una conexión de su cuerpo y mente a través de posturas sencillas y ejercicios de respiración. Los ejercicios adaptados fomentaron la flexibilidad y la concentración, mientras que la meditación les ayudó a calmar su mente y estar presentes. Los padres se mostraron entusiasmados por la respuesta positiva de sus hijos, quienes se divirtieron mientras aprendían habilidades valiosas para su bienestar. La segunda sesión estuvo dirigida a los alumnos de primaria, quienes participaron en una meditación guiada, experiencia que les permitió explorar diferentes técnicas de relajación, sanción y alineación de chacras.
Las monitoras Rita y Teresa Jerónimo, quedaron muy satisfechas con el encuentro, y con la posibilidad de ir transformando la vida de los niños, proporcionándoles herramientas para manejar el estrés y la ansiedad desde una edad temprana.